Fuente: EFE Verde

El contrato de Río en el Matarraña será la primera experiencia de contrato de río que se pondrá en marcha en España tras el acuerdo alcanzado en Valderrobres (Teruel) por una delegación de alcaldes, representantes sociales y agentes económicos de toda la cuenca del Matarraña.


Tras una sesión de trabajo celebrada en Saillagouse (Francia) para conocer la experiencia que se lleva a cabo en el Segre, la delegación regresó el fin de semana a Valderrobres, donde se analizaron las características del contrato de río y se ratificó la voluntad, tanto de los agentes sociales, económicos y políticos del territorio, como de la Confederación Hidrográfica del Ebro, impulsora de este proyecto piloto.

La jornada contó con la presencia del director General de Participación Ciudadana del Gobierno de Aragón; dos representantes de la Confederación Hidrográfica del Ebro; los presidentes de la comarca del Matarraña y de la comarca de Terra Alta, el vicepresidente de la Comarca de Baix Aragó-Caspe, la Fundación Ecología y Desarrollo, así como numerosos alcaldes y agentes sociales, agrícolas, industriales y ambientales de la zona.

Mediante este contrato se pretende apostar por un desarrollo sostenible que garantice la calidad y mejore los recursos, que permita trabajar y vivir en el territorio, que sea un río de progreso y que plantee una gestión integrada.

Las partes implicadas se comprometen a trabajar conjuntamente con responsabilidad con objetivos realistas, con plazos y responsabilidades definidas, así como a garantizar la transparencia a permanecer en el proceso.

También se deberá garantizar la coherencia con el resto de compromisos adquiridos como la Carta del Paisaje, Agenda 21 y Desarrollo Estratégico de la Comarca.

Entre los aspectos que se deberían abordar figura la calidad del sistema como la contaminación; la limpieza de riberas; la depuración y la biodiversidad.

En el ámbito de la gestión de recursos hídricos se busca compatibilizar los "derechos tradicionales" de acequias, la mejora de redes y saneamiento, las zonas de baño, el control de las avenidas, la gestión de aguas subterráneas y el patrimonio hidráulico.

Desde una visión global, el contrato de río pretende compatibilizar todas las actividades existentes en el territorio, diagnosticar aquiellas actividades "potencialmente peligrosas" y sensibilizar al conjunto de la población. EFE